jueves, 18 de agosto de 2011

Miércoles 17 de agosto, 2011:


LECTURA:


Leer es como pensar, como rezar, como hablar con un amigo, como exponer ideas, como escuchar música, como contemplar un paisaje, como salir a dar un paseo por la playa... estas palabras del escritor chileno Roberto Bolaño, sintonizan perfectamente con esta presentación de Hilda Hilst (1930-2004).
En este, nuestro segundo encuentro en el taller Amigos de la Biblioteca de Corral comenzamos leyendo a la poeta brasileña Hilda Hilst.

La leímos con una lectura dramatizada, luego una lectura serena analizando verso a verso,  atendiendo a su ritmo, supimos lo que era una aliteración,  figura retórica de efecto sonoro producido por la repetición consecutiva de un mismo fonema, o de fonemas similares,  en una oración o en un verso...


ej. "de finales, fugaces, fugitivos
fuegos fundidos en tu piel fundada"  (Jaime siles) 


La aliteración suele sugerir imágenes relacionadas con los sentidos, como el sonido del viento, de la lluvia, o el de pasos o un auto este caso también se puede considerar onomatopeya, la repetición de palabras,  que por su sonoridad producían un efecto emotivo de pausa, de melancolía o llamaba a la reflexión y la anáfora que es una figura retórica que consise en repetir una palabra  como estos versos de Becquer:

"mientras las ondas de la luz al beso
palpitaban encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
del fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!"


Observamos de  sus adjetivos autónomos,  así como yo les llamo, los que dicen sin necesidad de un sustantivo, lo que califican en secreto dejando al lector cavilando sobre el pensamiento de la autora, ese sentimiento que nos deja temblando   y  sin respuestas, solo llenos de interrogantes.

Quedaron sorprendidas de lo importante que es leer lentamente la poesía, entender que el autor no pone palabras de más y que la poesía no es aburrida, que al leer hay que hacerlo a media voz, sumergiéndose en el universo de la poeta en este caso,  con interés intentando comprender el estado emocional de la escritura.  Les dije que la poesía no es una permanente traducción, que no siempre es preciso tratar de escudriñar sobre las palabras del poema, de sus símbolos, ya que al leer con pasión permanentemente, nos acostumbraremos a leer la poesía, porque la poesía es nuestra vivencia, que los símbolos casi siempre son universales, salvo que el autor sea demasiado críptico, allí tendríamos repensar con mayor análisis y suspicacias.

Luego,  conversamos sobre la intención de la autora al expresarse sobre la vida, la muerte, el amor, el erotismo y el mundo en que vivimos, se inició una conversación íntima contextualizando así el análisis de esta hermosa poesía de Hilda Hilst.
               


DECLAMACIÓN:

Les entregué DCs con un poema de Federico García Lorca recitado por Lola Flores, no cantado, recitado, que Isabel Villagrán quiso declamar con  la letra digitada en tipos grandes para que lo leyera en caso de que no pudiera aprendérselo de memoria.
También les obsequié  a todas un disco de poemas del poeta español Juan Carlos Mestre con música de fondo de Amancio Prada, Luis Delgado, Pedro Sarmiento, Cuco Pérez y Rafael Domínguez, sobre Antífona del otoño en el Valle del Bierzo, recitado por Juan Carlos Mestre (1957).
Les indiqué la forma de respirar, cómo viene la voz desde el diafragma, la modulación, la pronunciación y especialmente la emotividad con la que hay que declamar olvidándose del entorno, del pudor e internarse en aquel mundo contado en el poema por el poeta.

También, les hice una lectura dramatizada de un poema Para el Hijo Ausente del poeta chileno Daniel de la Vega.


CREACIÓN:

Leímos unos poemas, onversamos acerca del  ritmo que es el latido del poema, la sonoridad de las palabras  que ayuda a expresar el sentimiento escrito y enfatizamos sobre el famoso ripio, nada va de más, cuidado con los adjetivos innecesarios, como hablaba Huidobro, y si en un verso nos ponemos a contar un cuento veamos si con la mitad del verso contamos lo mismo.  Esta situación fue amena y produjo risas.
La señora Adriana Garrido quien viajo a Francia entregó una prosa que presento en nuestra página.
           
HILDA HILST

Traducción del portugués del poeta chileno Leo Lobos


                                                                           
No me busques ahí
Donde los vivos visitan
A los llamados muertos.
Búscame
Dentro de las grandes aguas
En las plazas
En el fuego corazón
Entre caballos, perros,
En los arrozales, en el arroyo
O junto a los pájaros
O en el reflejo
De otro alguien,
Subiendo un duro camino

                               Piedra, semilla, sal
Pasos de la vida. Búscame ahí.
Viva.



En: Da morte. Odes mínimas (1980)


http://www.lasiega.org/index.php?title=Hilda_Hilst._%22Soy_la_mujer_que_anda_conmigo%22._Poes%C3%ADa_y_cr%C3%ADtica_literaria_brasile%C3%B1a_contempor%C3%A1nea..



Súplica por el niño ausente de Daniel de la Vega


Señor, no esta conmigo.Tu mano me lo debe
Señor, anda distante por el mundo, y es mio!
Señor, si el te lo pide, entibiale la nieve,
parale el sol y tuercele la carrera del rio!
Señor, es carne mia, y que lejos camina...
Para que me das este paisaje, y esta luna,
y esta calma de seda y esta dulce colina?
Son de el estas bellezas. Yo no quiero ninguna...

Para ti, aqui en mi pecho, Señor, me estoy buscando
La plegaria que tenga mas ansia y mas ternura!
Señor, dile al camino que sea breve y blando,
suplicale a la tarde que caiga con dulzura!

Que se torne miel rubia el agua cuando el beba,
que se convierta en rosa el guijarro que el mire,
y echado aqui a tus plantas, nada habra que me mueva,
edades tras edades, mientras la tierra gire.

Si el no se halla conmigo, de que sirve el verano?
A que viene la luna si el se encuentra ausente?
Aqui le espero mientras cae la tarde en vano,
y mientras el rosal florece inutilmente...

Si mi beso pudiera apartar un guijarro
de la senda por donde su suave pie camina,
yo me arrodillaria y besaria el barro,
besaria el abrojo, besaria la espina!

Pero, mi pobre beso, Señor, no puede nada...
ni apartarle la sombra, ni guardarle del frio,
ni acortarle el camino, ni ablandarle la almohada.
Que poco puede un beso en el mundo, Dios mio!

Pero yo espero, espero. Aqui en mi pecho triste
esta ardiendo una hoguera tu palabra divina.
yo tengo fe, Señor, y tu ya nos dijiste
que al soplo de la fe la montaña camina...

http://www.profesorenlinea.cl/biografias/DelaVega.htm



                                              FEDERICO GARCÍA LORCA



ES VERDAD




¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

http://www.los-poetas.com/a/lorca2.htm#ALMA AUSENTE
                                                          
           
                                                JUAN CARLOS MESTRE


Página con perro

Los carabineros detuvieron a mis amigos,
les ataron las manos a los raíles,
me obligaron como se obliga a un extranjero
a subir a un tren y abandonar la ciudad.
Mis amigos enfermaron en el silencio,
tuvieron visiones en las cercanías de lo sagrado.
No la herida del inocente,
no la cuerda del cazador de reptiles,
en mi pensamiento la crueldad tiene nombre.
Me llamaron judío,
perro judío,
comunista judío hijo de perro.
Este no un asunto que se pueda solucionar con tres palabras,
porque para cada uno de nosotros
esas palabras tampoco significan lo mismo.
Yo he tenido un perro,
he hablado con él,
le he dado comida.
Para alguien que ha tenido un perro
la palabra perro es fiel como la palabra amigo,
hermosa como la palabra estrella,
necesaria como la palabra martillo.

http://zonaliteratura.com/index.php/2010/11/29/cinco-poemas-ineditos-de-juan-carlos-mestre/
http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/09/juan-carlos-mestre-la-casa-roja.html

martes, 2 de agosto de 2011

TALLER CORRAL POESÍA 15:30 HRS. MIÉRCOLES 10 de agosto TALLER ABIERTO PARA TODA LA COMUNIDAD CORRALEÑA





Ayer lunes 1 de agosto nos reunimos en la Biblioteca de  la Comuna de Corral algunos de los integrantes que conformarán la Agrupación de Arte poético la semana próxima, para dedicarnos a leer autores de poesía y prosa, con el fin de conocer la biografía de cada escritor, su contexto histórico a grandes rasgos, para saber en que tiempo escribió y comprender la temática de su escritura.  Haremos análisis y reflexión de la obra, a partir del autor, cómo lo comprende cada  lector y desde donde origina su inspiración.  También, dedicaremos tiempo a la declamación e intentaremos igualmente la creación.

Importante fue ayer la conversación de nuestro grupo donde comentamos sobre nuestras experiencias, nuestras vivencias, que cómo deben saber Corral tiene un historial amplio y sorprendente, ya que la comuna está frente a Niebla, la costa de la ciudad de Valdivia, cerca, pero  lejos del mundanal ruido,  un lugar mágico y plácido, donde al frente se aprecia en este tiempo el día gris, vientos y el mar en permanente movimiento, con sus embarcaciones atravesando la desembocadura del río Valdivia hacia Niebla.  Cada uno con sus relatos, al lado del fuego a leña y nuestra  conversación amena y diversa nos mantuvo en íntima reunión. 

Ayer declamamos algunos poemas, conversamos de Alfonsina Storni, Gabriela Mistral, y les entregué una biografía y un poema de Octavio Paz de quien hablaremos la próxima semana. 




           Alfonsina Storni(29 de Mayo de 1892 - 25 de Octubre de 1938)





TU ME QUIERES BLANCA

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.



PROSA DE GABRIELA MISTRAL



EL GRITO
América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien!
Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.
Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.
Describe tu América. Haz amar la luminosa meseta mexicana, la verde estepa de Venezuela, la negra selva austral. Dilo todo de tu América; di cómo se canta en la pampa argentina, cómo se arranca la perla en el Caribe, cómo se puebla de blancos la Patagonia.
Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia.
Artista: Muestra en tu obra la capacidad de finura, la capacidad de sutileza, de exquisitez y hondura a la par, que tenemos. Exprime a tu Lugones, a tu Valencia, a tu Darío y a tu Nervo: Cree en nuestra sensibilidad que puede vibrar como la otra, manar como la otra la gota cristalina y breve de la obra perfecta.
Industrial: Ayúdanos tú a vencer, o siquiera a detener la invasión que llaman inofensiva y que es fatal, de la América rubia que quiere vendérnoslo todo, poblarnos los campos y las ciudades de sus maquinarias, sus telas, hasta de lo que tenemos y no sabemos explotar. Instruye a tu obrero, instruye a tus químicos y a tus ingenieros. Industrial: tú deberías ser el jefe de esta cruzada que abandonas a los idealistas.
¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.
Dirijamos toda la actividad como una flecha hacia este futuro ineludible: la América Española una, unificada por dos cosas estupendas: la lengua que le dio Dios y el Dolor que da el Norte.
Nosotros ensoberbecimos a ese Norte con nuestra inercia; nosotros estamos creando, con nuestra pereza, su opulencia; nosotros le estamos haciendo aparecer, con nuestros odios mezquinos, sereno y hasta justo.
Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.
¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores!
1922.- Santiago de Chile.
(Revista de Revistas, México, D. F.)

NOTA:-Insinúa el Editor del Repertorio a los señores maestros, la posibilidad de que los mayorcitos de las escuelas, se aprendan esta justa y magnífica invocación a la confraternidad hispanoamericana.
En: Recados para América. Textos de Gabriela Mistral. Mario Céspedes, comp. Santiago de Chile: Revista Pluma y Pincel/Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz., 1978.


OCTAVIO PAZ